La jefa de Gobierno, Clara Brugada Molina, supervisó las obras hidráulicas que se realizan en la zona de San Juan de Aragón, en la alcaldía Gustavo A. Madero, para reducir el riesgo de inundaciones y encharcamientos, con una inversión de 165.7 millones de pesos y un conjunto de ocho proyectos de infraestructura.
A un año de haber recorrido esta zona tras las inundaciones registradas en agosto de 2025 y de comprometerse con las familias afectadas a atender las causas del problema, la mandataria capitalina regresó a San Juan de Aragón para supervisar los avances de las obras y verificar el cumplimiento de las acciones anunciadas.
Durante el recorrido, Brugada Molina recordó que hace un año esta zona registró afectaciones por lluvias intensas que provocaron inundaciones durante casi 48 horas y afectaron a más de mil 300 viviendas, por lo que su administración puso en marcha acciones emergentes y un programa de obras para atender el funcionamiento de la red de drenaje. “Hoy venimos para ver cómo van estas obras, que se está haciendo y cómo se va a resolver el problema de inundaciones en San Juan de Aragón. Ese es el objetivo y para eso estamos aquí el día de hoy”, señaló.

La jefa de Gobierno destacó que las obras forman parte de las acciones que su administración realiza en distintas zonas de la ciudad para reducir las afectaciones provocadas por lluvias intensas, y reconoció la coordinación con la alcaldía Gustavo A. Madero para atender a la población.
“Estamos haciendo un recorrido en la Ciudad de México en donde se están llevando a cabo las obras para evitar más inundaciones, obras que tienen que ver con mucha infraestructura que se está construyendo en la ciudad para evitar inundaciones”, afirmó.
Brugada Molina explicó que los trabajos contemplan cárcamos, plantas de bombeo, colectores y rehabilitación de infraestructura existente, cuya operación conjunta permitirá mejorar la conducción y desalojo del agua durante las lluvias.
La mandataria recordó que el diagnóstico mediante georradar fue uno de los compromisos asumidos con habitantes de la zona después de las inundaciones del año pasado, y destacó que esta herramienta permitió revisar las condiciones de la infraestructura que se encuentra debajo de las vialidades. “Fue un compromiso que hice con ustedes, si lo recuerdan”, señaló.
Explicó que el diagnóstico permitió identificar que “había un gran colector a donde las redes secundarias llegan y ya no servía ese colector. Se regresaba el agua en lugar de irse, se regresaba a las calles de las colonias y por tanto afectaba a las viviendas”.
Brugada Molina recordó que más de mil 300 viviendas resultaron afectadas por las inundaciones del año pasado y que el Gobierno de la Ciudad de México destinó más de 15 millones de pesos en apoyos emergentes para las familias damnificadas.











