Factores como la incertidumbre sobre la política interna y las represiones arancelarias de Estados Unidos a las importaciones provenientes de Estados Unidos están minando la confianza de los mexicanos respecto panorama económico actual y hacia mediano plazo.
Y lo anterior, porque el indicador que mide la confianza de los consumidores mexicanos se colocó en 45 puntos en octubre pasado, lo que implicó un descenso de -0.6 puntos, con lo que acumuló 22 meses con datos negativos a tasa anual.
“Esto no ocurría -apunta al respecto Gabriela Siller, directora de Análisis Económicos de Banco Base-, desde el periodo entre enero de 2007 y diciembre de 2009 cuando se observaron disminuciones anuales durante 36 meses consecutivos”.

En su comparativo mensual, el indicador experimentó también un descenso de -0.1 unidades, de acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI).
Según el organismo autónomo, la caída de -0.6 por ciento que reportó el Indicador de Confianza del Consumidor (ICC), fue resultado del comportamiento negativo que mostraron cuatro de sus cinco principales componentes.
De esta manera, mientras que los componentes relativos a la situación económica presente de los miembros del hogar, a la situación económica actual del país, a la situación económica futura del país y la situación económica esperada de los miembros del hogar mostraron caídas a tasa anual, en contraste, aumentó el indicador que mide la posibilidad en el momento actual de que los integrantes del hogar puedan realizar compras de bienes durables.

Con los resultados de la Encuesta Nacional sobre Confianza del Consumidor (ENCO) se calcula el Indicador de Confianza del Consumidor (ICC). Este mide la percepción de las y los consumidores sobre su situación económica actual y la del país, así como sus expectativas.






