Tal como lo alertaron analistas, incrementar salarios mínimos sin un respaldo de productivad así como entregar apoyos sociales y becas a discreción tal como lo practica los regímenes del movimiento político autodenominado Cuarta Transformación (4T), generaron presiones inflacionarias mayores a las observadas en la llamada época “neoliberal”, de acuerdo con datos oficiales,

El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), informó que en septiembre pasado la canasta alimentaria y no alimentaria alcanzó un valor de cuatro mil 951 pesos en el sector urbano y de tres mil 553 en el ámbito rural.

Ambos valores, de acuerdo con datos del organismo autónomo, implicaron un alza de 0.9 y 1.1 por ciento (en ese orden), respecto a agosto de este mismo año. A tasa anual (con relación a septiembre de 2025), el indicador tanto en el sector urbano como en el rural arroja un aumento de 4.4 por ciento.

Sin embargo, al revisar los datos históricos del INEGI, resulta que en diciembre de 2018 (cuando la 4T llegó al gobierno federal con la toma de posesión de Andrés Manuel López Obrador como presidente de la República), el valor de la canasta alimentaria y no alimentaria en el ámbito urbano tenía un valor de mil 586 y en el sector rural de mil 208.

De esta manera, desde diciembre de 2018 a septiembre de 2026, el valor de la canasta alimentaria y no alimentaria reporta un incremento acumulado de 212 por ciento en el sector urbano y de 194 en el ámbito rural en esos 94 meses (que incluyen el sexenio de López Obrador y casi los dos años de Claudia Sheinbaumn),

Para comparar el comportamiento de ambos indicadores respecto a lo que sucedía en la época neoliberal (tal como lo llaman los afines de MORENA), resulta oportuno tomar los datos de diciembre de 2006 (cuando Felipe Calderón llegó a la Presidencia de la República), a septiembre de 2014 (casi los dos primeros años de Enrique Peña Nieto), para contemplar también 94 meses.

Con dicho criterio, resulta que el valor de la canasta alimentaria y no alimentaria en el ámbito urbano pasó de 841 pesos (en diciembre de 2006); a mil 277 pesos (en septiembre de 2014), y en el sector rural de 635 a 964 pesos en igual periodo.

De esta manera, el indicador reportó un alza acumulada de 51 por ciento tanto para el sector urbano como para el ámbito rural en 94 meses del llamado “periodo neoliberal”, dato que contrasta sustancialmente con los valores de 212 y 194 por ciento observados en igual número de meses dentro del periodo de la autodenominada 4T.

Es decir, en 94 meses de la 4T el costo de la canasta alimentaria y no alimentaria aumentó cuatro veces de lo que subió en igual número de meses durante el denominado periodo “neoliberal”. Esto explica porqué los precios de los alimentos (por ejemplo), ha crecido mucho más en los últimos seis años que la inflación general.

De acuerdo con el INEGI, la canasta alimentaria y no alimentaria abarca bienes y servicios básicos adicionales a la alimentación, tales como transporte público, vestido, calzado, vivienda, salud, educación y artículos de limpieza. La suma de la canasta alimentaria más la no alimentaria define el costo total para rebasar la línea de pobreza.