Las enfermedades cardiovasculares se mantienen como la principal causa de muerte en México, con más de 200,000 defunciones al año, cifra que representa aproximadamente una de cada cinco muertes en el país. Esta realidad revela la enorme magnitud del desafío que enfrenta el sistema de salud nacional para atender esta problemática. Según la Organización Mundial de la Salud, las enfermedades no transmisibles, entre ellas las cardiacas, constituyen cerca del 77% de todas las muertes en América Latina, lo que hace que la prevención y el acceso a atención especializada sean prioridades estratégicas para la región.
En México, el impacto económico de las enfermedades cardiovasculares también es considerable. La Cámara de Diputados ha estimado que el costo anual del tratamiento para una persona con enfermedad cardíaca puede superar el 20% del ingreso familiar, afectando no solo a las familias, sino también la productividad laboral y la sostenibilidad del sistema de salud en general.

En este contexto, el Dr. Bruno Camacho, cirujano cardiotorácico certificado radicado en Guadalajara y profesor titular en el IMSS, enfatiza la importancia de replantear la toma de decisiones médicas. “Es sencillo determinar cuándo operar, pero lo verdaderamente complejo es saber cuándo no hacerlo. La cirugía debe ser siempre una herramienta al servicio del paciente y nunca una respuesta automática”, afirma.
Con motivo del Día Mundial del Corazón, que se conmemora el 29 de septiembre, el Dr. Camacho invita a pacientes y familiares a reflexionar sobre cuatro aspectos fundamentales antes de considerar una cirugía cardiotorácica. Primero, el criterio ético, cuestionando si la intervención es realmente necesaria. También la importancia de contar con una infraestructura completa que garantice la presencia de un equipo quirúrgico especializado, anestesia adecuada y cuidados postoperatorios en hospitales certificados.
Además, sugiere considerar la telemedicina como una alternativa para agilizar la toma de decisiones, reduciendo tiempos y costos. Finalmente, resalta la necesidad de asegurar una continuidad segura para pacientes que viajan desde otras localidades, coordinando desde traslados hasta hospedaje para que el proceso médico transcurra sin contratiempos.











