Lo que hace unos cinco años era casi impensable, hoy en día casi todos los productos y servicios se pueden pagar a través de métodos electrónicos. Es decir, en este 2026 es posible pagar desde un boleto de avión, un televisor, un kilo de jitomate, un caldo de gallina o una quesadilla con tarjeta de crédito o débito así como a través de una transferencia.

Por ello, los pagos digitales inmediatos han registrado un crecimiento del 25 por ciento en los últimos 5 años, consolidándose como uno de los principales mecanismos de operación para empresas de todos los tamaños, gracias a su inmediatez y disponibilidad prácticamente continua, de acuerdo con el Estudio Medios de Pago México 2025,

Sin embargo, los riesgos cibernéticos siguen figurando entre las principales amenazas para el sistema financiero y para los usuarios que no cuentan con controles de seguridad adecuados. El mismo estudio señala que el 62 por ciento de los usuarios bancarizados ha enfrentado al menos un intento de fraude.

En este contexto, las personas y las pequeñas y medianas empresas (PYMES), son las más vulnerables, ya que muchas operan con esquemas básicos de seguridad, carecen de monitoreo en tiempo real y no siempre disponen de protocolos claros para identificar movimientos inusuales o intentos de fraude.

“Los pagos digitales son una herramienta clave para mejorar la liquidez y la eficiencia operativa de las pymes, pero su adopción debe ir acompañada de una estrategia sólida de prevención. Hoy, la ciberseguridad ya no es un tema exclusivo de los grandes corporativos”, señaló Sergio Gómez, Gerente de Karpay en Praxis.

Asimismo, la Inteligencia Artificial (IA), facilita el aprendizaje continuo a partir de incidentes previos, fortaleciendo los mecanismos de detección con el paso del tiempo.

“La inteligencia artificial nos permite pasar de un enfoque reactivo a uno preventivo. No se trata sólo de responder a un fraude, sino de anticiparlo y reducir de forma significativa el impacto operativo y financiero para las instituciones financieras”, agregó Gómez.

De esta manera, como parte de su estrategia de innovación, Praxis ha comenzado a integrar modelos de inteligencia artificial y analítica avanzada en sus soluciones de pago y monitoreo operativo. Estas tecnologías permiten identificar patrones inusuales de comportamiento, como montos fuera de lo habitual, horarios atípicos o cambios repentinos en cuentas destino, y generar alertas preventivas antes de que una operación potencialmente fraudulenta se complete, apoyando a los bancos en la protección de las empresas.

Por ello, Praxis, empresa mexicana con presencia internacional líder en consultoría y servicios tecnológicos, recomienda a las pymes revisar periódicamente sus límites de operación, usar autenticación multifactor, capacitar a su personal y apoyarse en proveedores tecnológicos especializados que comprenden el ecosistema de pagos digitales inmediatos y sus riesgos asociados.

Con una combinación de tecnología, conocimiento del sistema financiero y buenas prácticas operativas, las pymes pueden aprovechar los beneficios de los pagos digitales sin comprometer la seguridad de sus recursos.