Una victoria histórica de la Selección Mexicana podría romper décadas de una narrativa de derrota en el imaginario colectivo; sería un parteaguas para el pensamiento colectivo. Comenzaríamos a creer que también como sociedad podemos aspirar a mejores resultados”, afirma el dr. Oscar Galicia, del Departamento de Psicología de la Ibero
Durante décadas, la Selección Mexicana en los Mundiales ha cargado con la meta de llegar más allá de los octavos de final. Ha sido un objetivo en cada participación de una Copa del Mundo, pero en esta participación, el desempeño del equipo tricolor ha abierto una pregunta entre millones de aficionadas y aficionados: ¿Y si sí?
Para el Dr. Óscar Galicia Castillo, del Departamento de Psicología de la Universidad Iberoamericana (IBERO), ese cambio de narrativa puede tener implicaciones que trascienden el deporte y alcanzar la forma en que las y los mexicanos se perciben a sí mismos.
“Durante mucho tiempo se construyó la idea de que el jugador mexicano llegaba a enfrentar a las grandes potencias con miedo, con timidez y prácticamente derrotado antes de jugar. Eso no solamente afecta el rendimiento deportivo, también modifica la respuesta del cerebro y del cuerpo”, explicó.
El académico recordó que hace varias décadas la Selección era conocida como “los ratones verdes”, apodo que reflejaba la percepción de que los futbolistas se intimidaban frente a los equipos más poderosos. Desde la neurociencia, esa diferencia de mentalidad tiene consecuencias concretas.
“Cuando una persona entra a competir convencida de que puede ganar, el organismo se prepara para resistir, luchar, soportar el dolor y mantener el esfuerzo. En cambio, cuando la mente asume que ya está derrotada, el cuerpo comienza a rendirse antes del desafío.”
Posible competir al tú a tú
El académico señaló que esa lógica no sólo aplica al deporte. Durante años, dijo, en México se fortaleció una narrativa social que atribuía el rezago del país a supuestas características culturales de las y los mexicanos.

“Hoy ya no se trata únicamente de una campaña de mercadotecnia que invita a creer. Ahora existen elementos deportivos que hacen pensar que realmente es posible competir de tú a tú”, dijo.
“Se difundió la idea de que no avanzábamos porque éramos flojos, incapaces o corruptos. Esa narrativa alimentó una mentalidad de resignación que terminó permeando muchos ámbitos, incluido el deportivo”, apuntó.
Sin embargo, consideró que el panorama actual comienza a ser distinto, pues los resultados obtenidos por la Selección en este Mundial, acompañados de estadísticas sólidas y un estilo de juego competitivo, están modificando la percepción colectiva.
Para el especialista, el optimismo que rodea al equipo no surge únicamente de la emoción de la afición, sino de evidencias objetivas que fortalecen la confianza.
“Cuando ves un equipo sólido, con buenos resultados, que mantiene su portería sin recibir goles y enfrenta con éxito a rivales importantes, el cerebro comienza a cuestionar una creencia que parecía inamovible: que siempre vamos a perder.”
Parteaguas
Ese cuestionamiento, afirmó, puede convertirse en un poderoso detonador psicológico. “La pregunta deja de ser ‘¿por qué no podemos?’ y se transforma en ‘¿y si sí podemos?’. Ese cambio parece pequeño, pero modifica completamente la manera en que enfrentamos los retos.”
El Dr. Galicia Castillo consideró que, si México logra avanzar a una instancia inédita del Mundial, el impacto iría mucho más allá del futbol.
“Sería un parteaguas para el pensamiento colectivo. Comenzaríamos a creer que también como sociedad podemos aspirar a mejores resultados, cuestionar nuestros propios límites y dejar atrás una identidad basada en la derrota”, puntualizó.











