Por Diana Domínguez

En línea con la tendencia que reporta la actividad económica del país, la venta de automóviles ligeros en el país crece, pero a un ritmo lento tras el periodo de confinamiento aplicado para enfrentar la pandemia por el COVID19.

En este sentido, de acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), durante noviembre pasado se vendieron en el país 95 mil 485 vehículos ligeros, lo que representó una caída a tasa anual de 23 por ciento (con relación a las 124 mil 792 que se vendieron en el mismo mes de hace un año), pero respecto un avance de 13 por ciento con relación a las 84 mil 307 unidades que se colocaron en octubre.

De esta manera, el monto de unidades comercializadas en el onceavo mes del año resultó el más bajo desde 2011 para un periodo similar, cuando se vendieron 83. Mil 107 autos ligeros.

Por lo anterior, en el periodo comprendido de enero a noviembre de este año se han vendido en total 843 mil 986 vehículos ligeros, lo que representa una caída de 29 por ciento, con relación al millón 187 mil 279 vendidas en el mismo lapso de 2019.

Las cifras provenientes de 22 empresas afiliadas a la Asociación Mexicana de la Industria Automotriz (AMIA), así como de las compañías Mitsubishi Motors y Giant Motors Latinoamérica.

“Con ello se confirma la tendencia del mercado interno de vehículos ligeros: recuperación sostenida pero lenta a partir del shock causado por el cierre de actividades en abril y mayo para combatir el COVID 19, inicio de la fase estacional de fin de año y persistencia de riesgos en el escenario de corto plazo por incremento de contagios”, apuntó al respecto Guillermo Rosales, director adjunto de la Asociación Mexicana de Distribuidores de Autos (AMDA).

Por lo anterior, el directivo dijo que la perspectiva de corto apunta a un escenario similar a los últimos meses, ubicando el riesgo principal en un incremento acelerado de contagios que lleven a las autoridades a restringir actividades económicas y movilidad.

“Si bien es cierto que las ventas de noviembre incrementaron 13 por ciento en comparación con octubre, lo cual es un dato positivo, hay que ubicar la perspectiva de marcada estacionalidad del mercado automotor; en este sentido el Buen Fin enmarcó el inicio de la temporada de mayores ventas en el año (noviembre y diciembre) que representan casi el 20 por ciento del total anual”, explicó.

Sobre este punto, Guillermo Rosales dijo que las promociones de los fabricantes y sus redes de distribuidores contribuyeron a mejorar la disposición de compra, concatenado con un mejor ánimo de una parte del grupo de consumidores con capacidad de compra  que venían posponiendo la adquisición de un vehículo y que se mostraron dispuestos a optimizar su inversión con la oferta comercial disponible.

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