-Se declara en “crisis profunda” a partir de abril

Por Diana Domínguez Galván

Negro es el panorama del sector automotriz para abril y mayo. Mientras se prevé que las ventas se desplomen en 92 y 93 por ciento, respectivamente, en el cuarto mes de 2020 no se fabricará un solo vehículo en México.

    En video conferencia de prensa,  el director general adjunto de la Asociación Mexicana de Distribuidores de Automotores (AMDA), Guillermo Rosales y el director general de la Asociación Mexicana de la Industria Automotriz (AMIA) declararon con ello en una “profunda crisis” al sector sin que hayan recibido hasta el momento ninguno de los apoyos solicitados al gobierno federal ante el impacto del Covid-19.

    Esto,  luego de que a partir de la segunda quincena de marzo, la industria empezó a caer en todos sus rubros, a razón de la  pandemia del Coronavirus, dejando como resultado en marzo pasado un retroceso del 25.5 por ciento en ventas,  la caída del 24.6 por ciento en producción y 11.9 por ciento en las exportaciones de vehículos, respecto a igual mes del año anterior. 

  En el trimestre, la comercialización de unidades automotoras en el país fue de 10.9 por ciento menos que en igual periodo del año 2019, la producción bajó 8.6 por ciento y la exportación 6.9 por ciento. 

   En Marzo de 2020 se fabricaron así en el país 261 mil 805 vehículos, es decir, 85 mil 586 menos que en igual mes del año previo, en tanto que se exportaron 285 mil 075 unidades, lo que significó 38 mil 556 menos, mientras que en el mercado interno solo se vendieron 87 mil 517, es decir, 29 mil 996 vehículos menos que el tercer mes de 2019.

   De enero a marzo pasado se fabricaron 908 mil 393 vehículos, lo que significaron 85 mil 207 menos que en marzo del año anterior, se exportaron 779 mil 269, es decir, 57 mil 736 menos y se vendieron en el país 296 mil 677 vehículos menos. 

        Sin embargo, lo peor está por venir porque de cuerdo con estimaciones de la AMDA en abril sólo se venderán siete mil 832 vehículos, lo que representa 92 por ciento menos que en abril de 2019, en tanto que para Mayo próximo se revé una drástica caída del 93 por ciento.

    “Estaremos enfrentando una crisis profunda en términos de la disminución de las ventas de vehículos nuevos y también una crisis bastante larga en términos de la lenta recuperación que podemos estimar con los datos conocidos hasta el momento”, señaló Rosales Zárate.

   A lo anterior se suma el deterioro de los diferentes indicadores macroeconómicos como la confianza del consumidor en la compra de bienes duraderos y la de los inversionistas, lo cual se espera continúe a la baja e impactará en la desaceleración de la economía.

   En este contexto,  reveló que el crédito bancario para la adquisición de vehículos prácticamente se detuvo, lo que lleva a prever la suspensión de la demanda en los siguientes meses.

   Sin embargo, ante tal situación, tanto la banca comercial como las instituciones de crédito automotriz ya reaccionaron para dar facilidades a sus clientes en estos momentos complicados, dándoles la oportunidad de postergar pagos durante los siguientes meses y con ello confían en evitar el crecimiento de la cartera vencida.

    Ello, con la esperanza de que una vez que se reactive la economía, los consumidores estén en posición poco deteriorada y con ello se contribuya a una recuperación económica.

   Por estas condiciones, Guillermo Rosales recordó que todo el sector privado ha presentado propuestas relevantes de actuación inmediata al gobierno de la República para evitar la pérdida de empleos y el quiebre de empresas. 

  “Lamentablemente estos llamados no han sido atendidos y lo que estaremos viendo es un comportamiento hacia adelante en el que las empresas y los trabajadores tendrémos que construir juntos esquemas que nos permitan hacer frente a esta crisis sin la participación del Gobierno de la República”.    

    Recordó su modificación de la estimación de ventas anuales para este 2020 que prevé la comercialización de 336 mil unidades menos que el año anterior para sumar la colocación de 981 mil unidades. 

    Por su parte, el director general de la Asociación Mexicana de la Industria Automotriz (Amia), Fausto Cuevas Mesa, dijo que debido a la contingencia sanitaria las plantas armadoras instaladas en el país detuvieron sus actividades, por lo que en abril “difícilmente habrá producción alguna”.

    En tanto, en el mes de mayo,  las plantas armadoras aún no tienen claro lo que sucederá, pues la producción en México está muy anclada a la operación de Estados Unidos debido a las exportaciones. 

  “Si la situación empieza a cambiar en Estados Unidos y ya hay demanda de producto, esto quiere decir que tendremos  que atender esa demanda, por lo que lagunas plantas podrían reanudar sus operaciones”, señaló en la videoconferencia. 

    En relación a los apoyos que piden al gobierno federal dejó en claro que “no estamos pidiendo a las autoridades que nos den recursos, sino que simplemente nos permitan tener algún esquema de créditos fiscales”.

  Añadió que en la industria insistirán  en la búsqueda del diálogo para que las autoridades entiendan que lo que pretenden las empresas es la conservación de la planta productiva y el empleo. 

    Y es que están convencidos de que en cuanto empiece la demanda deberán estar listos para atenderla.

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