
Aunque el 90% de las fracciones arancelarias de las exportaciones de México a Estados Unidos está cubiertas por el TMEC, resulta que 50% del valor de esas mercancías no están bajo el paraguas del “Arancel Cero” que Donald Trump estableció en la Guerra Comercial que inició el miércoles pasado, paraguas que fue extensivo para Canadá: ese otro 50% de valor quedó sujetos al Arancel de Castigo que el gobierno estadounidense aplicó al 25% a sus socios de América del Norte, arancel que se mantendrá en el rango de 25% y sólo bajara al 12% cuando el gobierno estadounidense dictamine que México y Canadá hayan controlado el tráfico de migrantes indocumentados y el tráfico de fentanilo.
El arancel de castigo y el criterio unilateral para reducirlo no es, evidentemente, una buena noticia a festejar. Para México se mantiene, por supuesto la exigencia de continuar con la detención y deportación de narcoterroristas e incluso de políticos de administraciones pasadas y de la actual administración ligados con los cárteles.
Pero en el enfoque global de Trump e instrumentado por su secretario de comercio Howard Lutnick se desatan eventos de conformación de bloques comerciales internacionales -la confrontación abierta contra China, el gigante industrial que ya forja alianza con corea del Sur y Japón- y de las corrientes de inversión que abren la posibilidad de que México se constituya en un aliado confiable en América del Norte… y con ello y capitalice oportunidades con políticas industriales deliberadas para incrementar la productividad y competitividad.

Sin embargo en los últimos años han sido escasos los estímulos para el desarrollo industrial como la afortunada protección de la industrial textil contra a importaciones dumping provenientes de Asia. Incluso existe el riesgo de regresiones en áreas clave como es la industria maquiladora y manufacturera de exportación, que representa Humberto Martínez con el posible desmantelamiento del instrumento IMMEX (certificación de importación temporal para integrar exportaciones y obtener la devolución de IVA e impuestos de internación) que sugiere realizar la ministra Lenia Batres con una doble cobranza del IVA.
Las empresas IMMEX son, precisamente, el eje industrial en torno al TMEC con arancel cero para la integración productiva regional que impone Trump y con una renegociación producto por producto… sector por sector con las complicaciones que ello implica. Vaya, el hecho de que la automotriz Stellantis, que encabeza John Elkann haya suspendido sus operaciones de México y Canadá para evaluar el alcance del 25% de arancel aplicado a todas las importaciones de vehículos y autopartes no estadounidenses, habla de las problemáticas en curso.
En ese entorno resulta positivo que Claudia Sheinbaum plantee acelerar la integración de mayor contenido nacional a las exportaciones y acelerar la inversión pública y mixta para generar medio millón de empleos.; el asunto es definir el cómo y con qué dinero. Ayuda, mucho, por ejemplo, especificar acciones como proponer reducir el burocratismo en la Cofepris -ahora a cargo de Imelda Guzmán -en los permisos en la fabricación de medicamentos y equipamiento médico así como establecer el requisito de planta en México para las compras públicas multianuales.
Siempre es más sencillo enunciar objetivos que establecer rutas específicas de acción y financiamiento.

Aranceles y riesgo ambiental
Por cierto que los impuestos recíprocos aplicados por el vecino del norte colocan en riesgo la transición hacia un transporte más limpio en México: la Asociación Nacional de Productores de Autobuses, Camiones y Tractocamiones (ANPACT), que preside Rogelio Arzate, ha trabajado en iniciativas que buscan modernizar la flota vehicular y reducir emisiones, pero los nuevos impuestos pueden dificultar la adopción de tecnologías limpias. El encarecimiento de insumos esenciales y la incertidumbre comercial amenazan con frenar inversiones clave, lo que pone en entredicho los avances hacia la descarbonización del sector.
Por ello, si el país pretende cumplir con sus compromisos ambientales, será fundamental diseñar estrategias y políticas públicas deliberadas que amortigüen el impacto de estas barreras comerciales. El sector enfrenta un doble reto: avanzar en la modernización vehicular sin perder competitividad en un entorno global cada vez más incierto.

Juan Ramón al teléfono
La llamada que sostuvieron el pasado lunes el titular de Relaciones Exteriores mexicano, Juan Ramón de la Fuente, y el Secretario de Estado norteamericano, Marco Rubio, incluyó el tema de no incluir productos mexicanos amparados en el TMEC en los aranceles anunciados ayer por el presidente Donald Trump. Parece que avanza la relación entre cancilleres.
En su más reciente edición de Best WorkPlaces 2025 y por octavo año consecutivo, Computrabajo, la bolsa de empleo líder en Latinoamérica, reconoció a las mejores empresas para trabajar en México, destacando todas aquellas que gozan de un excelente clima laboral, mantienen un firme liderazgo y ofrecen salarios competitivos, buenas prestaciones y grandes oportunidades de crecimiento.
Ahí están Bimbo, Nestlé y Heineken en sector de consumo; destaca ICA, Cemex y Mota-Engil México en la construcción. En el mundo Académico, destacó el Tecnológico de Monterrey. En la división de salud, Farmacias Similares fue la mejor empresa para trabajar, seguida, muy de cerca por Farmacia San Pablo y Farmacias del Ahorro.
Y en hostelería Starbucks y Grupo Vidanta Riviera Maya se ubican en los primeros lugares, ampliamente señalados por su cultura organizacional.
En buena hora.

Volar fuerte, volar con gracia
No se pierda la nueva campaña “Aeromexicanos” lanzada por Aeroméxico que comanda Andrés Conesa y Ogilvy que representa Liz Taylor, donde la lucha libre representada por los campeones Redimido, Tigre Blanco, Bandido y Barack, es el centro de enfoque hacia el sentido estético del ser humano en vuelo… propio y en avión.
@mfloresarellano
floresarellanomauricio@gmail.com

