Parece que Israel y su estrategia de guerra contra Irán está  desmoronándose ante nuestros ojos. Ni el control que sostienen sobre el gabinete de seguridad de la Casa Blanca ha dado resultados que los acerquen a sus objetivos de destruir a Irán, el único actor regional que le impide concretar su apoteósico  plan de “El gran Israel”

Tras 40 días de guerra, parece que no hay forma de acabar con el enemigo ni con la guerra. Trump amaga con colosales castigos militares, otros económicos, luego dice que negocia, luego se retracta y todo sigue peor que antes. Pero el descrédito y la ignominia, están a la alza.

Ayer circuló la noticia que Trump buscaba acceder a los códigos nucleares, pero que el personal militar a cargo de tan delicado encargo, se lo impidió.

Por suerte para la humanidad, todavía hay alguien sensato en la casa de gobierno de la potencia del norte.

Israel, por lo pronto, ha visto sus principales ciudades en ruinas, fallar sus sistemas de defensa y ha sido incapaz de gestionar la defenestración internacional de la que son objeto. Ahora casi todos sabemos que su infalibilidad militar es producto de Hollywood, que su ejército no resiste a otro, que sus especialidad es atacar a civiles indefensos, que su reputado órgano de inteligencia ha sido vulnerado por espías persas y que sus líderes rayan en un fanatismo aceitado con mucho dinero.

Peor aún, en EEUU ha habido un giro significativo en cuanto a la percepción sobre su alianza político/militar. Cada vez hay más detractores, más críticas, más insubordinación de aquellos que alguna vez eran dóciles siervos de los intereses sionistas que controlan ese país.

Cada vez, la credibilidad de Trump es cuestionada, a la par de su salud mental. Cada vez, son más estrambóticos sus posteos en redes, sus declaraciones a la prensa; la cordura no es su fuerte y la falta de seriedad de sus actos ha hecho retroceder, cuando no cambiar radicalmente de postura, a sus socios y aliados por todo el mundo.

En Irán apodan a Trump “el chismoso”, por su tendencia a dar tratamiento de tema de Estado cualquier cosa que pase por su cabeza que, por añadidura, puede ser desmentida en cuestión de minutos.

Pero es seguro que ante ese panorama, cada vez serán más desesperados sus presiones sobre Trump y el gabinete de seguridad, tal vez a eso obedece su fallido plan de atacar Irán con tropas terrestres o de acceder a los códigos nucleares.

Los cambios tectónicos están en movimiento, tal vez no los vemos con toda claridad aún, pero algo más grande se está gestando.