De acuerdo con la La Encuesta Nacional de Consumo de Drogas, Alcohol y Tabaco (ENCODAT) 2025, el aumento en el consumo de alcohol se está dando principalmente en mujeres, al pasar de 62.6% a 69.3%, posicionándolo como un problema de salud no exclusivo de hombres o sectores marginados. Mientras el consumo anual en adolescentes ha mostrado una ligera baja.
El consumo excesivo de alcohol causa directamente más de 60 enfermedades, incluyendo cirrosis hepática, pancreatitis, alcoholismo, cáncer y daño neurológico. Actúa como factor de riesgo en otras 200 condiciones, como enfermedades cardiovasculares, accidentes viales, violencia, suicidios, tuberculosis y VIH.
Luis Alonso Robledo, vocero de la Red de Acción sobre Alcohol (RASA) enfatiza que “a diferencia de la diabetes o las enfermedades cardiovasculares, que requieren tratamiento médico, farmacológico, psicológico y nutricional, haciendo estas intervenciones más
costosas; enfermedades ocasionadas por el consumo de alcohol como la cirrosis, siete tipos de cáncer, accidentes de autos, autolesiones y violencia se pueden prevenir eliminando un solo factor: el consumo de alcohol”.
La Red de Acción Sobre Alcohol urgió al gobierno federal a tomar distintas medidas que ayuden a desincentivar el consumo de bebidas alcohólicas como son: regular la publicidad de estos productos, aumentar su precio e informar a la población sobre las consecuencias que puede tener el alcohol en la salud humana.











