El torneo Apertura 2020 parece tener un claro favorito para conquistarlo: El Cruz Azul. Muchos puntos a favor, hacen pensar que este certamen puede ser inolvidable para los miles de aficionados, jugadores y directiva de la máquina, quienes ansían la llegada de un título tras 23 años de sequía absoluta.

En Ángulo deportivo, desglosaremos los puntos fuertes del cuadro cementero y la única debilidad que puede perjudicar al plantel y echar abajo los sueños de conquistar la ansiada corona.

Actualmente, Cruz Azul es el líder del Guardianes 2020, con cinco victorias, un empate y solamente una derrota, números que suman 16 puntos, superando a León, Pumas y América, quienes ocupan el segundo, tercero y cuarto lugar respectivamente en la tabla de clasificación general.

El equipo celeste es el rival a vencer. Su dinamismo, variantes de juego y gran accionar ofensivo, lo convierten en serio favorito para conquistar el título. Todas sus líneas están en armonía y se nota en la cancha. Los resultados son muy positivos. Es un conjunto muy sólido.

Un punto que no debemos de ignorar es el acierto de la directiva de mantener al frente del conjunto a Robert Dante Siboldi. Un hombre que conoce las entrañas de la institución.

Tras su paso con los equipos filiales, Cruz Azul Jasso y Cruz Azul Hidalgo de 2006 a 2010, el ex arquero pudo consolidar su carrera como director técnico y de paso conseguir una oportunidad en el primer equipo, donde hoy, podemos observar su gran crecimiento como estratega.

Uno de sus logros importantes en ese camino fue la conquista del título en segunda decisión con Cruz Azul Jasso, en 2008.

Si alguien conoce los puntos fuertes y débiles del club, es precisamente Robert Dante Siboldi. Sus números como director técnico son muy positivos. De 27 partidos dirigidos con el primer equipo, ha obtenido 15 victorias, seis empates y seis derrotas.

Con la experiencia de haber ganado un título de liga en 2018, dirigiendo al Santos Laguna, el reto del director técnico uruguayo es volver a hacer de la máquina, un equipo de ensueño, como lo fue en la década de los setenta.

El único aspecto en el que tiene que trabajar el equipo, es en las variantes ofensivas. Cuando un rival se encierra, a la oncena celeste se le dificulta encontrar soluciones y al no lograrlo, comenten errores que le cuestan puntos.

El ejemplo claro, es el partido contra Puebla, donde rescató el empate, en los últimos minutos del juego.

Cruz Azul tiene madera de campeón. Ojalá los jugadores y el técnico sepan manejar la presión en las últimas instancias. Sus miles de aficionados se los agradecerán.

El próximo sábado 5 de septiembre, los pupilos de Robert Dante Siboldi, se meten al Estadio Jalisco para enfrentar al Atlas, donde seguramente el equipo cementero continuará con su racha ganadora.

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