Quiere la dependencia que sea el principal impulsor de la producción de pescados y mariscos
La producción de acuacultura es de alrededor de 400 mil toneladas anuales, con un potencial de hasta ocho millones de toneladas al año, en el mediano plazo, informó el secretario de Agricultura y Desarrollo Rural, Víctor Villalobos Arámbula.
Durante un recorrido por las granjas de cultivos de mar (ostras, mejillones, ostiones y almejas) y una de lobina rayada, en Ensenada, Baja California, el funcionario federal detalló que el crecimiento de la maricultura permitirá generar más de 21 mil empleos directos y 40 mil indirectos por cada millón de toneladas, al contar con sistemas de cultivo sustentables.
“La inversión de la iniciativa privada contribuirá a que este subsector se convierta en uno de los principales productores de pescados y mariscos del país”, destacó Villalobos Arámbula.
En México, el subsector de la maricultura tiene amplio potencial de crecimiento y desarrollo productivo, por lo que fomentar la participación del sector privado permitirá generar miles de empleos y abonar a la seguridad alimentaria del país, agregó Villalobos Arámbula.
Actividad estratégica
El funcionario federal expresó que este rubro productivo representa una fuente importante de proteínas y nutrientes para el consumo de la población, al poner a su alcance alimentos sanos y a precios accesibles.
En compañía de Pablo Arenas Fuentes, director general del Instituto Nacional de Pesca y Acuacultura (Inapesca), Villalobos Arambula llamó a la iniciativa privada a invertir en este subsector y que se convierta en el principal impulsor del incremento de la producción de pescados y mariscos a nivel nacional.
El secretario de Agricultura destacó la producción de cultivos de mar de moluscos (ostra, mejillones, ostiones y almejas) y de lobina rayada en aguas del puerto de Ensenada, donde destaca el uso de la tecnología y buenas prácticas de producción.
El titular del Inapesca, Pablo Arenas Fuentes, expresó la relevancia de este subsector productivo, porque es, dijo, una actividad estratégica como fuente de ingresos para los productores y para la economía del país.
Hay 3 mil 500 especies endémicas
Destacó la importancia de generar y compartir información científica en materia pesquera, porque constituye una base en la toma de decisiones por parte de las autoridades correspondientes, para avanzar en el manejo ordenado, adecuado, y sustentable de los recursos.
En el caso de la maricultura, indicó, los beneficios son múltiples porque evita el uso de agua dulce, destinada al consumo humano y empleada por otros sectores productivos, elimina el problema de la disponibilidad de espacio terrestre y reduce los costos totales de producción y de instalación como estaciones de bombeo y emisores para captación.
La maricultura, dijo, además permite aumentar la producción, ya que las condiciones naturales de su práctica minimizan el estrés y la aparición de enfermedades.
En los litorales de México se cuenta con cerca de tres mil 500 especies endémicas, sin contar moluscos y crustáceos, como atún, jurel, totoaba, huachinango, corvina rayada, ostión, abulón, camarón, langosta, pulpo, algas y el pepino de mar, entre otras.
Visitan laboratorio de alevines
El recorrido comprendió la vista por las granjas de Baja Shellfish Farms -enfocada en cultivos en el mar-, y la de lobina rayada y el Laboratorio de Alevines de Pacífico Aquaculture.
Ahí, los productores expusieron el proceso de producción de lobina rayada, que inicia desde la siembra de alevines que son trasladados para su engorda a la Isla de Todos los Santos hasta que alcanzan un peso mínimo de 2.5 kilogramos.
Bajo este esquema productivo, resaltaron, tiene lugar la colaboración y el trabajo coordinado entre el gobierno federal y la iniciativa privada para generar planes de crecimiento y expansión de largo plazo del sector acuícola, que en los últimos años se ha alimentado de tecnología de punta.