En México, más de mitad de las personas que trabajan están ocupados en una actividad laboral fuera de la legalidad, es decir, no están debidamente registrados ante la ley y carecen prestaciones como seguridad social y fondo de ahorro para vivienda, reveló el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI).

Al dar a conocer los resultados de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE), el organismo autónomo explicó que la población ocupada en la informalidad laboral considera a quienes son laboralmente vulnerables por la naturaleza de la unidad económica para la que trabaja así como a las personas cuyo vínculo o dependencia laboral no reconoce su fuente de trabajo.

Asimismo, la población ocupada en la informalidad laboral se incluyen otras modalidades análogas, como las y los ocupados por cuenta propia en la agricultura de subsistencia.

Con ello, en febrero del presente año la población ocupada en México dentro de la informalidad laboral sumó 32.2 millones de personas, con lo que la tasa de informalidad laboral alcanzó el 54.5 por ciento de la población ocupada (es decir, más de la mitad de los trabajadores), porcentaje similar al reportado en el segundo mes de 2024.

En febrero pasado, la población desocupada (población que no trabajó siquiera una hora durante la semana de referencia de la encuesta, pero manifestó su disposición para hacerlo y realizó alguna actividad para obtener empleo) fue de 1.5 millones de personas y representó 2.5 por ciento de la Población Económicamente Activa (PEA).

En las mujeres, la tasa de desocupación fue de 2.6 por ciento y en los hombres, de 2.5. Respecto al mismo periodo de 2024, la tasa total y de mujeres fue similar, y en los hombres incrementó 0.1 puntos porcentuales.

Finalmente, respecto a la población subocupada, es decir, personas que declararon tener necesidad y disponibilidad para trabajar más horas de lo que su ocupación actual les demanda, sumó más de 3.7 millones de personas en febrero pasado, cifra 138 mil menos respecto al mismo mes de 2024.

Con ello, la tasa de subocupación se ubicó en 6.3 por ciento de la población ocupada, porcentaje inferior al 6.5 por ciento registrado en febrero del año pasado. Al distinguir por sexo, la tasa correspondiente en las mujeres fue de 6.2 por ciento y en los hombres, de 6.3 por ciento.