También se busca que la plaga no se extienda a las principales zonas productoras del norte del país, dice la dependencia

Será en el primer semestre de 2026 cuando entre en operación la nueva Planta de Producción de moscas estériles de Gusano Barrenador del Ganado en Metapa de Domínguez, Chiapas, cuya inversión asciende a 51 millones de dólares, así lo dio a conocer la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (Sader).

La dependencia federal detalló que para hacer frente a la plaga que se ha concentrado en el sur del país, México y Estados Unidos construyen la nueva planta, cuya capacidad de producción será de hasta 100 millones de moscas estériles por semana, lo que fortalecerá de manera decisiva la estrategia de supresión del insecto.

“Puede sonar inesperado, pero una de las herramientas más poderosas para proteger la ganadería mexicana son las moscas estériles. Detrás de ellas hay ciencia, cooperación internacional y una inversión histórica para cuidar la sanidad animal del país”, aseguro Sader.

La Sader posteó en la red social X, que poco más de un año de la primera detección del gusano barrenador del ganado, México y Estados Unidos trabajan como un solo equipo para que esta plaga no cruce la frontera ni se extienda a las principales zonas productoras del norte del país.

Un frente común: Senasica y APHIS

La dependencia federal indicó que la respuesta a la emergencia no solo es técnica, sino también financiera y que la inversión conjunta con socias y socios estratégicos alcanzará aproximadamente 2 mil 122 millones de pesos al cierre de 2025, destinados a vigilancia, tratamiento, inspección, trampeo y fortalecimiento de infraestructura.

A ello se suma el Programa integral para impulsar la producción de carne de calidad, con 700 millones de pesos para ganaderas y ganaderos de Sonora, Durango y Coahuila, que incluye entrega de sementales y apertura de Centros Integrales de Producción de Carne para mercado interno y exportación.

Refirió que, en agosto de 2025, se firmó el Plan de Acción Conjunto entre el Senasica y el Servicio de Inspección Sanitaria de Plantas y Animales de los Estados Unidos (APHIS), del Departamento de Agricultura de ese país.

“Este acuerdo binacional fortaleció: la inspección de animales en tránsito; el trampeo y la vigilancia epidemiológica en zonas estratégicas; la verificación en rutas de movilización para evitar que el insecto viaje con el ganado”, indicó.

4 mil millones de moscas estériles para cuidar la frontera biológica

La liberación coordinada de moscas estériles en puntos clave del territorio mexicano, abundo, es el resultado para que la plaga se mantenga contenida en la región sur–sureste del país, mientras que en el norte del país no se registra ningún caso activo de GBG.

En el marco de la cooperación bilateral, se han liberado más de 4 mil millones de moscas estériles en territorio nacional, dijo, al precisar que se trata de un esfuerzo sostenido, semana tras semana, que refuerza la llamada frontera biológica de México y ayuda a cortar el avance de la plaga.

Gracias a este enfoque basado en evidencia científica, cooperación binacional y trabajo coordinado en campo, el gobierno de México ratifica que la ganadería mexicana es segura y de la más alta calidad. Además, desde el punto de vista técnico y científico, es perfectamente posible reanudar la exportación de ganado a los Estados Unidos, cumpliendo los protocolos sanitarios acordados entre ambos países, añadió la Sader.

El mensaje de fondo es optimista: cuando la ciencia, las instituciones y las y los productores se alinean, es posible enfrentar incluso una emergencia sanitaria compleja como el gusano barrenador del ganado y hacerlo de la mano de la comunidad internacional.

La meta ahora es avanzar de la contención a la erradicación definitiva, manteniendo la vigilancia, fortaleciendo las alianzas y confiando en la capacidad del campo mexicano para salir adelante, indicó.