
Con el ataque de EEUU-Israel contra Irán, estamos frente a una de esas ocasiones históricas donde podemos contemplar en primera fila, no sin un poco de miedo e incertidumbre, que el orden de los factores y acontecimientos están cambiando de dirección y de forma, modificando radicalmente el estado de fuerza y dominio que, hasta el momento del ataque, movían al mundo. La respuesta iraní denominada Promesas Verdaderas, ha descolocado a propios y extraños, no solo por su contundencia y eficacia, sino por su planeación.
La lamentable muerte del Ayatolá consiguió unir a un pueblo que se inquietaba ante la rigidez del gobierno teocrático que lo domina todo. Sin embargo, su asesinato, el de parte de su familia y el cobarde ataque a una escuela donde murieron entre 165 y 180 niñas, los iraníes no dudaron en colocarse en el lugar correcto y actuar en consecuencia. Sin embargo, debido a los 86 años del Ayatolá era fácil prever que la línea de sucesión estaba planeada con suficiente antelación, por eso, el asesinato del líder de Irán no ha causado estragos ni parones al interior de la estructura de gobierno del país persa.

Mojtaba Jamenei, el hijo del fallecido Ayatolá, ha sido elegido por la Asamblea de Expertos de Irán y, simultáneamente, ha sido declarado como “Objetivo de asesinato” por los gobiernos de Israel y EEUU., porque todavía no comprenden que conseguir el ansiado cambio de régimen es Irán es mucho más complicado que eliminar a sus líderes. Los persas han demostrado tener un estructurado y robusto sistema de gobierno que, a pesar de las cuantiosas bajas humanas, sigue adelante con aptitud.
Por otro lado, el eje EEUU-Israel cometió su mayor error de cálculo al no prever la contundencia del ataque de retaliación de los persas, a pesar del resultado y lo que mostraron durante la Guerra de los 12 días. Porque tras el ataque inicial, los iraníes declararon que ellos no negocian con terroristas, pusieron el foco en atacar las bases militares que EEUU tiene diseminada por todo el Golfo Pérsico; has destruido la infraestructura esencial para la guerra (aeropuertos, carreteras, etc); a la fecha se desconoce con precisión la cantidad de bajas y desplazados, la de bases que quedaron inoperables y si todos los ataques fueron pactados con los países que las albergaban.
Por la reacción pública, se puede deducir que Emiratos Árabes y Arabia Saudita no consintieron, pero tampoco están en posición de responder al gigante regional desde una posición de fuerza, a pesar de los caprichos y berrinches declarados públicamente. Luego, cerraron el Estrecho de Ormuz, ocasionando uno de los conflictos económicos más devastadores para la economía de eje EEUU-Israel, de las monarquías petroleras que, para usos prácticos, al autorizar operaciones bélicas desde su territorio, los persas perciben como elementos proxy a favor del eje, y del mundo en general, ya que por esa franja transitan diariamente más de 20 millones de barriles de petróleo, una quinta parte de la producción mundial.

Sin embargo, hay quienes sostienen que varios países del Golfo han visto en esta intervención persa la forma más sencilla de deshacerse de la influencia militar de EEUU en su territorio. Quienes no, están tratando de solucionar de urgencia una situación que empezarán a sufrir en menos de dos semanas, debido al cierre de la planta salinizadora del Golfo Pérsico, que a través de tuberías de casi 500 kilómetros, es la única fuente de abastecimientos agua potable en medio del desierto.
Mientras EEUU se precipitó en declaraciones incendiarias que, hoy por hoy, nadie cree, pues son una réplica de la línea argumentativa con la que justificaron la invasión de Irak en un lejano 2003. Los persas cerraron filas y operaron uno de los golpes militares, simultáneos y certeros, más impresionantes vistos recientemente. No sólo por su eficacia, sino por la inteligencia detrás de ellos, porque el desgaste provocado, el daño a infraestructura vital ha sido demoledor. Todo ello, sin usar su arsenal más sofisticado, sus mejores armas; los persas sólo están provocando desgaste y humillación, sólo son demostraciones de poder y han dejado claro que lo peor, todavía no llega. Porque el objetivo final de los persas es sacar a EEUU de la región y de Israel, si no desaparece de la faz de la tierra, probablemente lo que quede, no se parezca a lo que conocíamos hasta hoy.
Por su parte, los aliados, China y Rusia se han mantenido a la distancia, atentos y cuasi silenciosos. Se sabe que China ha estado suministrando información de inteligencia que ha resultado vital para los ataques persas. Rusia, ha dado sus declaraciones y expresado sus preocupaciones, pero sigue expectante, siempre consciente de su responsabilidad con su socio, toda vez que recién han firmado el Tratado de Asociación Estratégica Integral con Irán.

Mientras, en las sombras y casi en silencio, uno de los objetivos más importantes de Promesas Verdaderas es trastocar e incluso reventar la burbuja económica de IA, alimentada y vitalizada diariamente por miles de multimillonarios movimientos financieros operados desde los Estados del Golfo, que permiten cierto respiro a la contraída economía de EEUU.
Irak y Yemen, se anotan. Los kurdos están siendo provocados. Los motivos interreligiosos entran en juego. Turquía está tratando de mantenerse indemne. Los europeos se acaban de dar cuenta que tienen una crisis gasística de proporciones monumentales. Macron y Putin se confrontan públicamente. Ojalá esta guerra se consiga mantener en un contexto regional, pero las humillaciones y los múltiples factores que la aguijonean, nos debe mantener atentos.













