La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo rechazó la acusación del gobierno de Estados Unio en contra del gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, el alcalde de Culiacán, Juan de Dios Mendivil, el senador Enrique Inzunza y otros siete funcionarios de la entidad por sus nexos con el crimen organizado.

Al iniciar su conferencia de prensa matutina de este jueves, la mandataria emitió un comunicado en donde insistió en que no existen pruebas contundentes para ligar a esas 10 personas con el Cártel de Sinaloa, como lo señaló la Fiscalía del Distrito Sur de Nueva York.

“Si no existen pruebas claras, es evidente que el objetivo de estas imputaciones por parte del Departamento de Justicia es político”, aseguró la mandataria mexicana.

Dijo que la Fiscalía General de la República (FGR) investiga el caso y debe recibir “pruebas contundentes e irrefutables” para poder proceder conforme a la ley”.

Insistió en que “lo he dicho siempre de forma clara y hemos actuado en consecuencia. Nosotros no vamos a cubrir a nadie que haya cometido un delito”.

Destacó que en caso de haber pruebas se actuará en contra de quien resulte responsable y será la FGR quien actúe y aseveró que no se permitirá que otro gobierno decida el futuro del pueblo de México.

La mandataria afirmó que el pasado martes 28 de abril la Secretaría de Relaciones Exteriores recibió de las autoridades estadounidenses 10 documentos solicitando la detención de 10 mexicanos.

Al día siguiente la cancillería mexicana turnò la información a la FGR para que evaluara las solicitudes ante la acusación.  

Y al mediodía del mismo miércoles, el Departamento de Juticia publicó la emisión de cargos en contra de las 10 persoans, incluidos Rocha Moya y funcionarios.