En enero de 2019, a unos cuantos días de que nuestro Presidente Andrés Manuel López Obrador asumiera la Presidencia de la República, tuve la oportunidad con un grupo de compañeros voluntarios, de acompañar a los Servidores de la Nación en la zona de Tlapa de Comonfort, Guerrero, durante la primer entrega de la tarjeta de la Pensión para Personas con Discapacidad, que prioriza a este grupo vulnerable en las comunidades indígenas y apartadas.

Ahí en la región de la “Montaña Roja” de Guerrero, se dio inicio a uno de los programas sociales emblemáticos de la 4ª Transformación para todas aquellas personas que durante décadas habían padecido varias formas de discriminación: por ser personas con discapacidad, por ser indígenas, por ser pobres, por ser adultos mayores o en su caso por ser niños o ancianos.

Con mis compañeros viajamos de Tlapa al poblado de Cochimalco, una comunidad enclavada en la montaña, a unas horas en camino de terracería que va bordando los cerros pelones, subiendo entre peñascos y precipicios. Solo una redila va de la comunidad a Tlapa y regresa en la tarde, cuando los caminos se anegan por la lluvia es imposible salir del pueblo.

En el escritorio los datos decían:

“La población total de Coachimalco es de 689 personas, de cuales 320 son masculinos y 369 femeninas. Los ciudadanos se dividen en 355 menores de edad y 334 adultos, de cuales 66 tienen más de 60 años. 682 personas en Coachimalco viven en hogares indígenas. Algún idioma indígena (SIC) hablan de los habitantes de más de 5 años de edad 586 personas. El número de los que solo hablan un idioma indígena pero no hablan mexicano es 28, los de cuales hablan también mexicano es 540.

En Coachimalco hay un total de 133 hogares. De estas 132 viviendas, 105 tienen piso de tierra y unos 20 consisten de una sola habitación. 17 de todas las viviendas tienen instalaciones sanitarias, 79 son conectadas al servicio público, 129 tienen acceso a la luz eléctrica. 8 tienen lavadora y 57 televisión.

Aparte de que hay 216 analfabetos de 15 y más años, de la población a partir de los 15 años 209 no tienen ninguna escolaridad, 8 tienen una escolaridad básica y 3 cuentan con una educación post-básica. Derecho a atención médica por el seguro social, tienen 6 habitantes de Coachimalco”.

El idioma indígena al que se refieren los datos oficiales es una derivación del náhuatl guerrerense o náhuatl de Guerrero.

La realidad del poblado constatada por los Servidores de la Nación que asistieron a la comunidad para levantar el censo y comenzar la entrega de programas, supera por mucho lo que se ve en el papel: casas apenas de pie, con algunos polines sosteniendo las láminas derruidas, los niños jugando en calles inexistentes sin ir a la escuela, las tiendas con coca colas y escasos productos, y personas discapacitadas que lo son por alguna enfermedad o por alguna amputación al ser víctimas de las interminables guerras sucias.

¿Por qué se dieron los primeros pasos de la política social distintiva de la 4ª Transformación en esas comunidades de Guerrero? La respuesta surgió primero como un rumor de voces, luego cuando el Presidente lo mencionó en el acto político donde inauguró el programa social en una cancha de futbol de Tlapa, retumbaron como consigna, como grito del pueblo, la respuesta es por un anhelo que se hacía realidad: Los sueños que algún día tuvo el profesor Othón Salazar de hacer justicia y retribuir la riqueza nacional a los más desfavorecidos, a los humillados de siempre. Por el bien de todos, primero los pobres.

El maestro Othón Salazar está vigente en el recuerdo y la lucha de las comunidades de Guerrero y de todo México. El Presidente AMLO en aquel mensaje del 11 de enero de 2019, expresó:

“Amigas, amigos de esta región de La Montaña del estado de Guerrero, esta región que padece desgraciadamente de mucha pobreza y de marginación. Conozco todos los municipios de La Montaña de Guerrero; desde hace como 22 años los visité a todos los municipios de La Montaña. En 1996 estuve aquí, en Tlapa, y de aquí salía a recorrer los pueblos de La Montaña, como 15 días la primera vez.

Y ahora con mucho gusto, porque creo que compartimos ese sentimiento, esa alegría. Vengo en mi carácter de presidente de la República a reafirmar los compromisos que hemos hecho. Miren cuánta satisfacción, cuánta alegría, porque por la lucha de muchos que se nos adelantaron, ahora los discapacitados pobres van a tener este derecho a la pensión.

Aquí aprovecho para recordar con quien vine aquí, a La Montaña, en una ocasión, al maestro Othón Salazar, es un homenaje a Othón Salazar”. Finalizó ante la alegría y sentimiento de los presentes. Una banda de música en el fondo del colmado mitin por miles de indígenas y campesinos de la Montaña.

Othón Salazar nació en Alcozauca, Guerrero en 1924, hijo de una familia pobre de campesinos y empezó a destacar como dirigente magisterial cuando en 1954 organizó y dirigió una huelga en la Normal Superior. Othón convocó a un mitin de protesta y poco después lo eligieron como representante, formando así las bases para el Movimiento Revolucionario del Magisterio (MRM). El MRM durante décadas agrupó a la disidencia magisterial.

El 8 de septiembre de 1958 el gobierno reprimió el movimiento magisterial y Othón fue aprehendido. Lo sometieron a violentos interrogatorios y lo mantuvieron secuestrado nueve días antes de procesarlo. Acusado de disolución social, fue preso en Lecumberri; debido a las grandes movilizaciones sociales por su libertad, permaneció allí sólo tres meses.

Así, en décadas de lucha social y política conoció la cárcel diversas ocasiones y la persecución de los caciques de la Montaña que no le perdonaron nunca el organizar a los campesinos. Fue en esta zona, una de más alta marginación del país, donde logró convertirse en el primer alcalde comunista y opositor al PRI- Gobierno en 1979.

Refiere Adolfo Sánchez Rebolledo que el maestro decía: “Tengo los ojos ciegos de mirar tanta miseria y opresión en Guerrero”. Y cuenta: “Muchos años después lo visito en su casa de Tlapa: un solo foco ilumina la pequeña estancia donde trabaja; sobre la pared desnuda cuelga una solitaria fotografía donde un joven pobremente vestido descansa en el suelo en los patios de la SEP durante la huelga de los maestros. Luce tan modesto como ahora; nada en esa imagen indica que se trata del máximo líder de aquel movimiento. Me parece un retrato fiel.”

Othón Salazar se autodefinió: “Maestro que no sea sensible a las dolencias de nuestra patria debería buscarse otra forma de ganarse la vida… Junto a esa idea está el amor a mi raza. Soy mixteco. Mi maestro, nahuátl, nos hablaba continuamente de que había que ver el mundo con la cara descubierta, no importa que seamos indios. Comunista convicto y confeso, ayer y ahora y mientras viva”.

Para profundizar en su vida y obra se puede leer Othón Salazar y el movimiento revolucionario del magisterio: un lugar en la historia de México (2008) de Amparo Ruiz del Castillo. Ampliamente recomendable.

A los 84 años de edad, el 4 de diciembre de 2008, en la cama de su casa en una humilde colonia de Tlapa, Guerrero, murió el normalista, maestro de generaciones de la lucha social, y dirigente político Othón Salazar.  Primer alcalde comunista de la historia de México. “Murió pobre y terco. Y es también muy probable que haya muerto como vivió: sin miedo.”

En fecha reciente el Presidente de México anunció que un salón de Palacio Nacional llevará su nombre. Con estas breves líneas nos sumamos al homenaje a este indestructible profesor de los pobres, a todos los maestros que han dado toda una vida de lucha como enseñanza. Othón Salazar precursor intelectual y material de la 4ª Transformación de México. Othón un guerrero para Guerrero.

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