Integrantes de Fuerza Amplia de Transportistas (FAT) anunciaron que el próximo dos de junio paralizarán el transporte público concesionado y bloquearán la Ciudad de México, ante la negativa del gobierno capitalino para autorizar el incremento en el costo del pasaje mínimo de entre tres y cinco pesos.
“De una vez lo decimos con bastante claridad: la autoridad es la responsable de esta situación ya que hemos sido pacientes y conscientes de la afectación que pudiera realizarse a los ciudadanos; hemos estado a la espera de una respuesta positiva, pero a partir de este incumplimiento, hacemos responsable al Gobierno que encabeza Claudia Sheinbaum de la afectación que estamos haciendo hoy y la de la siguiente semana, porque estos gobiernos de Morena simple y sencillamente no cumplen a la ciudadanía”, expresaron los transportistas en conferencia de prensa, mientras bloqueaban la mañana de este jueves avenidas principales en el Centro de la CDMX.
Enrique Hernández y Francisco Carrasco, voceros de Fuerza Amplia de Transportistas, recordaron que la autoridad del gobierno local se comprometió a anunciar en este mes de mayo el incremento a la tarifa mínima del transporte público concesionado en tres pesos para quedar en 8 pesos el costo mínimo.

Sin embargo, no fue así y ahora los transportistas llevarán a cabo acciones que los lleven al necesario incremento de la tarifa, pues dijeron que ya es imposible continuar con los cinco pesos que se cobran desde hace varios años, cuando ha habido incrementos sustanciales en los insumos.
Dijeron que la tarifa en la Ciudad de México es “injusta” a la vista de lo que se cobra en otros estados y aseguraron ser “rehenes políticos” de “los gobiernos de izquierda que han hecho caso omiso a sus demandas.
Mientras en la Ciudad de México se traslada a los ciudadanos con el más bajo costo de cinco pesos, en la ciudad de Monterrey o el Estado de México tienen tarifas 140 por ciento superiores al cobrar 12 pesos; en Saltillo son 160 por ciento arriba de la CDMX y Mexicali es 180 por ciento mayor con un costo de 14 pesos.
La tarifa en 1995 costaba 1.50 pesos y hoy sólo ha aumentado 3.50 pesos, cuando el costo del litro de gasolina en aquel año era de 2.24 pesos y hoy es de 24. Hoy existe una diferencia de 19 pesos entre el costo de un viaje y un litro de combustible, cuando en 1995 era de apenas 0.74 centavos.
El combustible, reiteraron, subió casi 850 por ciento entre 1995 y este 2022; las unidades sufrieron un incremento de mil 800 por ciento y el salario mínimo se modificó 824.44 por ciento, mientras la tarifa por cada viaje sólo sufrió una compensación de 233 por ciento.
“Hoy más que nunca está más viva nuestra exigencia de incrementar el precio de la tarifa en 3 pesos, cualquiera que sea la forma y/o fórmula: directa al usuario, mediante una parte al costo al público y otra mediante subsidio o subsidio completo, pero no migajas, que nos quieran dar 50 centavos o un peso, apuntaron los transportistas.