Redacción

El tema de la escases de agua es algo que comienza a afectar y preocupar en el país, debido a que muchos estados no cuentan con recursos suficientes, sobre todo cuando las presas que los abastecen no se encuentran a buena capacidad por falta de lluvias, tal como ocurre con el Cutzamala.

Es por ello que durante las últimas décadas, distintas áreas de México han experimentado períodos de sequía que gradualmente han impactado a diversas comunidades a lo largo del país, tales como la Ciudad de México, Monterrey, Zacatecas, Guanajuato por mencionar algunos.

Sin embargo, existen ciertos estados en la República Mexicana que han sido menos afectados por esta problemática, debido a que cuentan con importantes reservas de agua dulce y que a se nutren de otras fuentes que no suelen tener problemas de desabasto.

Si deseas buscar alternativas de vivienda que no tengan dicho problema del agua, estas podrían ser algunas buenas opciones, de acuerdo con el informe más reciente emitido por el Monitor de Sequía de México de la Comisión Nacional del Agua (Conagua) y el Sistema Meteorológico Nacional.

Baja California Norte
La región que ha mostrado menor impacto por la sequía en México es la península de Baja California debido a que su fuente principal de abastecimiento de agua proviene del Río Colorado, cuyo origen se encuentra en Estados Unidos.

Dicho río fluye hacia México con un caudal suficientemente robusto para suministrar aproximadamente el 98% del agua que se distribuye a las viviendas, negocios e industrias de Baja California.

Baja California Sur
Baja California Sur, ubicado al norte en la misma península, es otro estado donde los niveles de sequía se reportan muy bajos en todas sus categorías; sin embargo, a pesar de esto, es importante señalar que, a diferencia de Baja California, la principal fuente de abastecimiento hídrico en este estado proviene de las aguas subterráneas, debido a su clima mayormente árido.

Esta condición climática se traduce en su peculiar paisaje que combina desiertos con playas de ensueño. Esta situación, sin embargo, ha conducido a la sobreutilización de sus reservas acuíferas los cual podría tener efectos negativos en el futuro; sin embargo, por ahora, el estado no tiene problemas de abastecimiento.

Quintana Roo
La península de Yucatán representa otra área de México que ha sido menos impactada por la sequía. A pesar de que existen municipios en la región que han experimentado variaciones en sus patrones de lluvia, es crucial considerar que el entorno ecológico de estos estados es considerablemente más húmedo en comparación con el norte del país.

De acuerdo con el informe más reciente del Monitor Nacional de Sequía, apenas el 3% de los municipios en Quintana Roo han enfrentado problemas relacionados con la sequía nacional, y ninguno de estos casos ha implicado afectaciones graves.

La abundancia de agua dulce en este estado está asegurada gracias a un vasto acuífero y a una impresionante red de cenotes que proveen una gran disponibilidad hídrica a sus habitantes. Por lo tanto, en la mayoría de las áreas rurales se utilizan pozos para el suministro de agua. Así, los desafíos principales para Quintana Roo se centran más en mantener la calidad del agua extraída del subsuelo que en lidiar con su escasez.

Campeche
Campeche, el cuarto estado con menor impacto debido a la sequía en México y el segundo dentro de la península de Yucatán, evidencia que menos del 20% de sus municipios experimenta indicios de sequía, en su mayoría de carácter moderado. Este estado es conocido por su capital histórica, rodeada de murallas construidas durante la época colonial para protegerse de los asaltos piratas, así como por sus vibrantes playas e islas.

Similarmente a Quintana Roo, Campeche obtiene su principal abastecimiento hídrico del acuífero subterráneo. Por lo tanto, los principales desafíos a los que se enfrenta se relacionan con la contaminación de estas fuentes de agua y la insuficiencia en su infraestructura hídrica.

Estos estados se encuentran en posiciones privilegiadas que los exentan, por el momento, de la preocupación de la escasez de agua.