Por Diana Domínguez Galván

Fabricantes y distribuidores de vehículos pesados en el país aseguraron sentirse “en el peor de los mundos” ante la falta de programas de renovación vehicular, casi nulo acceso al crédito, envejecimiento del parque vehicular y depresión de hasta 90 por ciento en las ventas, a lo que se sumaría una severa crisis si no se modifica a tiempo la Norma 044 que los obliga a fabricar sólo vehìculos que utilicen diésel Ultra Bajo Azufre a partir de enero de 2022, sin que haya combustible para su funcionamiento.
El presidente de la Asociación Nacional de Productores de Autobuses, Camiones y Tractocamiones (Anpact), Miguel Elizalde, declaró que además de enfrentar una problemática de bajas ventas en el mercado interno, producto principalmente de la pandemia del Covid-19, “tenemos ahora la incertidumbre por el tema del diésel en nuestro paìs”, lo que pese a la urgencia de ser resuelto ha sido prácticamente ignorado por las autoridades energéticas.


En la conferencia de prensa mensual sobre la producciòn, venta y exportación de unidades pesadas, el dirigente dijo que incluso las proyecciones de ventas, de por si bajas ahora, “si no se ajusta la Norma 044, se irán al suelo”.
Llamó por eso a las autoridades a trabajar juntos para resolver el problema que enfrenta hoy la industria automotriz de vehiculos pesados y que los hace sentirse “entre la espada y la pared” al imponerles una noma inclumplible ante la falta del combustible adecuado en el país.
Aunque Miguel Elizalde informó que respecto al tema ya tuvieron un primer acercamiento por videollamdada con el subsecretario del Medio Ambiente, Tonatiuh Herrera, quien se mostró muy receptivo, pero no ha habido nada mas.
“El tema es la urgencia del tiempo. Hemos estado en contacto con SCT, con Semarnat, con SE, el sector energético…sí nos escucharon, pero es un tema que al día de hoy no tiene una solución. Estamos a ocho meses en que la normativa nos obligue a avanzar a una tecnología para la cual no hay combjustible en todas las estaciones del país”.
Refirió que para obtener el diesel adecuado que abastezca a las unidades con tecnología especial se necesita una inversión inicial de 80 mil millones de pesos y hasta cuatro años después se tendrìa el combustible Ultra Bajo Azufre en todas las refinerías.
Entonces, partiendo de que en su momento no se hicieron las inversiones para ello, es seguro que para enero del año 2022 no habrá combustible en todo el país, sino tal vez hasta el año 2025.


El director general adjunto de la Asociación Mexicana de Distribuidores de Automotores (Amda), Guillermo Rosales, adelantò que ambos organismos ya llevan a cabo un estudio técnico en donde se de a concoer la calidad del diésel que se vende en el país y comprobar si es o no apropiado para los vehículos que se deberán producir y vender el próximo año.
Con ello, se pretende aportar aergumentos sólidos a la autoridad par aimpulsarla a modificar la NOM 044, a fin de que se permita una transición mas larga y las diferentes tecnologías puedan convivir, lo cual dijo Miguel Elizalde, puede hacerse en 30 minutos en una videollamda, con voluntad política.

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