Hoy Birmex inicia el proceso de compra de 767 claves médicas a través del mecanismo de subastas en reversa que el organismo encargado a Carlos Ulloa define pomposamente como Ofertas Subsecuentes de Descuento (OSD)… que no es otra cosa que “echar a pelear” a los laboratorios y distribuidores cuyos precios de oferta ya son conocidos (a través de un previo estudio de mercado) para aprieten cada vez más sus cotizaciones. La obsesión de la secretaria de salud de David Kershenibich por “generar ahorros” ha llevado a fijar como tope los precios vigentes hace dos años y que en ellos se incluya la entrega a 420 almacenes.

Las OSD empiezan con muchos tropezones siendo los más visibles la necesidad de rehacer las actas de fallo de los estudios de mercado aunque el proceso de compra lleva ya 6 meses de rezago; las ofertas subsecuentes se extenderán durante toda la semana patria (menos el 16, por ser descanso obligatorio) para concluir la parte “sencillita” del abasto de insumos para la salud… y es que viene el “black hole” de la distribución y la reposición de inventarios donde no hay estrategia definida para la entrega cotidiana en los almacenes de gobierno ni protocolos unificados para la recepción (y por tanto pago) de los productos.

La falta de protocolos de recepción es especialmente caótica en los centros de IMSS-Bienestar a cargo de Alejandro Svarch quién, por lo visto, tiene una extraña afición por ir cortando listones -y salir en la foto- de hospitales y clínicas nuevas donde luego no hay ni paracetamol. Y bueno, así como es aficionado a las celebraciones, lo es para no pagar a sus proveedores, los cuales arrastran cobranzas desde el sexenio pasado -o sea del mismo gobierno- por unos 12 mil millones de pesos y algunos otros no han recibido pago completo desde 2025 a la fecha… y acumulando en total 112 mil millones de pesos por adeudos en las entidades federativas con gobiernos de Morena que adscribieron sus servicios estatales de salud al modelo centralizado del IMSS-Bienestar, reporta el brillante periodista Hiroshi Takahashi en el Sol de México.

Así, la obsesión de ahorros (que se explica por la insuficiencia presupuestal del gobierno federal) y la falta de pagos se expresa en un achicamiento de los márgenes de competencia en precio que se espera de la OSD en la LA-12-NEF-012NEF001-T-218-26: conforme al muestreo de precios realizado por la organización “Mas transparencia, mejores resultados”, el 42.1% de los participantes lanzaron precios por arriba de la banda de referencia (rango entre el precio más alto y más bajo presentado en el estudio de mercado); 28.1% ofertaron en esa banda y 29.8% por debajo.

Es decir que menos de una tercera parte de los tiradores está dispuesta a jugársela con “precios castigados del bienestar”… pero quien sabe sí cumplan pues como revela el muestreo 60% de quienes no fueron aceptados en los “juegos del hambre” no sobrepasaron la banda de referencia.

Y es aquí donde empieza lo truculento: con precios asfixiantes y sin pagos, es muy factible que los proveedores nacionales desistan y se declaren desiertas las licitaciones de diversas claves… abasto que a ritmo de lambada abastecerían empresas foráneas. Vaya, no es casual la invitación de la Comisión Federal de Prevención de Riesgos Sanitarios (Cofepris) a una nutrida delegación carioca que encabeza Andrey Vilas Boas en la Asociación Brasileña de las Industrias de Química Fina, Biotecnología y sus Especialidades (ABIFINA) este mismo mes.

Ni Katniss ni Peeta lo podrían sobrevivir.

El Cártel del Tabaco regentea

Se hizo público desde hace 4 años, pero en el gobierno de Andrés Manuel López callaron como momias… por intereses que ahora devela “El QuitaVisas” Christopher Landau.

La venta de cigarros en tienditas y estanquillos está profundamente amafiada: los dueños y dependientes especialmente en la zona norte del país enfrentan cotidianamente a sujetos que se presentan como autoridad y determinan qué productos se queda y cuales se van.  

Esos sujetos se presentan según “a nombre de la autoridá” para revisar las cajetillas disponibles, retiran ciertas marcas y condicionan la permanencia de otras: quien incumpla, amagan con multas superiores a 200 mil pesos, clausura del establecimiento, decomiso de mercancía e incluso posibles detenciones.

No se queda claro sí se presentan como inspectores de Profeco, que ahora lleva Iván Escalante o de la Cofepris encargada a Víctor Hugo Borja… pero suelen exigir el retiro de marcas tipo Pall Mall, Marlboro y Link, para “orientar” la ofertas a productos como Económicos, Studio 54 y Río, entre otros, relacionados comercialmente con Sijara International Manufacturing, empresa que ha aparecido en investigaciones y denuncias sobre presuntas irregularidades en la comercialización de tabaco y posibles vínculos con el crimen organizado.

¿Serán inspectores de verdad o es suplantación de funciones antes las narices del gobierno y contra el eslabón más débil del comercio, es decir los estanquillos y “tienditas de la esquina?

Así que el asunto ya no es sólo de evitar el tabaquismo o el contrabando, sino de la disputa territorial por el control de la economía cotidiana y, al final, de la libertad de las personas.

Haces, TMEC y el punto sobre la “i”

Previo y durante la glosa del 2° Informe de Gobierno, el líder de la Confederación Autónoma de Trabajadores y Empleados de México, Pedro Haces -quien como diputado representa al poder legislativo de México en los temas laborales que se discuten en la renegociación del comercio con Estados Unidos- ha enfatizado en dos aspectos neurálgicos para el país: elevar la instrucción laboral y profesional en las nuevas tecnologías de la información e inteligencia artificial, y reforzar una política de integración productiva con América del Norte al tiempo de ampliar los lazos multilaterales del país para la toma soberana de decisiones.

Esta columna con todo y columnista se toma un receso pasadas las fiestas patrias y amenaza regresar el 5 de octubre

@mfloresarellano

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