Por Norbert Rücker

Los precios del petróleo muestran fortaleza y coquetean con los 60 dólares por barril. La sólida demanda de los mercados emergentes, la siesta del shale y el acuerdo de suministro de las naciones petroleras son los elementos que impulsan la recuperación.

Con la perspectiva de un repunte en la actividad de ocio y viajes a mediados de año, los fundamentos siguen siendo positivos y, dada la dinámica más fuerte de lo esperado, elevamos nuestro objetivo a corto plazo a USD 65. A largo plazo, sin embargo, la reactivación del shale y un debilitamiento de la cohesión entre petro-naciones se interpone en el camino de una recuperación duradera.

Los precios del petróleo están de nuevo cerca de los niveles previos a la pandemia, coqueteando con el muy esperado nivel de 60 dólares por barril. La narrativa ve que el mercado del petróleo quema rápidamente el superávit restante que dejó la crisis, lo que potencialmente llevará un estrechamiento del mercado a finales de este año. De hecho, la demanda parece fuerte.

El uso de petróleo en China volvió a los niveles previos a la crisis hace algunos meses, y la mayoría de los demás mercados emergentes de Asia y, más recientemente, América del Sur han seguido su ejemplo. Europa y América del Norte se quedan atrás debido a la actividad automotriz moderada y de los viajes aéreos, lo que arrastra el uso mundial de petróleo aún por debajo de los niveles observados hace un año.

Sin embargo, en línea con nuestras previsiones de crecimiento, parece que la actividad de viajes y ocio se pondrá al día con la pujante actividad manufacturera debido a la combinación de estímulo, confianza, vacunas y otras medidas más específicas en respuesta la pandemia.

En contraste de la dinámica de la demanda, es poco probable que la oferta logre alcanzarla a tiempo, dejando el mercado del petróleo en modo de ajuste durante los próximos meses. La siesta del shale y el acuerdo de suministro de las naciones petroleras mantienen grandes volúmenes de petróleo al margen del mercado.

Dados los recientes aumentos de precios, se espera que la actividad de perforación y la producción de shale resurjan. La cohesión de las naciones petroleras mostrará grietas, probablemente por la reapertura de la brecha entre Arabia Saudita y Rusia respecto a la estrategia de participación de mercado, preparando el camino para un incremento de las exportaciones. Sin embargo, es probable que gran parte de este aumento de la oferta solo ocurra después del rebote de la demanda proyectada para mediados de año.

Dado el actual impulso a fundamentos del mercado, mayor a lo esperado inicialmente, elevamos nuestro precio objetivo del petróleo a corto plazo a USD 65. Los precios del petróleo podrían subir temporalmente por arriba de USD 70 a mediados de año. Sin embargo, a largo plazo, somos escépticos de que dichos precios persistan, dado que la dinámica de la demanda es en gran medida cíclica y que la mayoría de los suministros marginados finalmente regresarán.

(*) Norbert Rücker, director de economía e investigación de próxima generación, Julius Baer

 

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